DEFORMIDADES DE LA COLUMNA VERTEBRAL EN EL NIÑO

DEFORMIDADES DE LA COLUMNA VERTEBRAL EN EL NIÑO.-

La columna vertebral tiene una función principal que es soportar el peso corporal, además de, permitir la movilidad del tronco y proteger la medula espinal. Es recta si la miramos de frente, pero vista lateral, tiene varias curvaturas con localización diferente según la edad .Desde la espalda del recién nacido, que es levemente cifotica, pasando por la lordosis lumbar cuando comienza a caminar.

Dentro de las deformidades de la columna, tenemos por un lado, las cifosis y lordosis que son deformidades de la columna en el plano lateral y solo son patológicas cuando la curvatura es exagerada. Y por otro, la escoliosis, que es la deformidad en el plano frontal y siempre se debe buscar la causa.

CIFOSIS.-

Es una deformidad (convexidad) de la columna en el plano lateral, mayor de la cifosis fisiológica dorsal. Vemos un arqueamiento o redondeo de la espalda, apreciándose una postura en joroba o chepa. Hay varios tipos de cifosis. La más frecuente es la cifosis postural flexible del adolescente, que tiene un curso benigno, no hay alteraciones en las vértebras y se corrige con ejercicios de hiperextensión. La cifosis de SCHEVERMAN, suele aparecer también alrededor de la adolescencia, es rígida con acuñamiento vertebral,es progresiva y dolorosa, siendo una causa frecuente de dolor de espalda en niños y adolescentes. El tratamiento es el corsé y en casos graves cirugía.

LORDOSIS.-

Es la deformidad de la columna con convexidad anterior, a nivel lumbar. Una pequeña curvatura anterior a este nivel es normal, si es flexible no precisa tratamiento y es muy frecuente en la primera infancia. También hay otras causadas por alteraciones óseas.

ESCOLIOSIS.-

Es una deformidad de la columna vertebral en forma de C o de S, mayor de diez grados, con una ROTACIÓN importante de las vértebras situadas en la zona de la curvatura. Es una deformidad tridimensional. Las causas van desde anomalías en las vértebras, ya desde el nacimiento, lo que sería la Escoliosis Congénita; pasando por las escoliosis que acompañan a diversas enfermedades como la parálisis cerebral, distrofias musculares, tumores, fracturas…y por último, las escoliosis idiopática que son las más frecuentes y son de causa desconocida. A estas últimas son a las que me voy a referir.

ESCOLIOSIS IDIOPATICA.-

Es una curva lateral de la columna de más de diez grados con rotación vertebral en dicha curva. Según la edad de aparición nos referimos a infantil, en menores de 3 años, juvenil, de 4 a 9 años, y del adolescente, a partir de los 10 años.

La escoliosis afecta entre 1-3% de los niños, siendo las curvas graves muy poco frecuentes. La idiopática infantil es más frecuente en niños y la del adolescente en niñas. Hay dos factores que influyen de forma clara en la evolución y progresión de la curva que son: el componente genético (los hijos de padres que la han padecido tienen más riesgo de desarrollar la deformidad) y el crecimiento. Asimismo hay que tener en cuenta, el tipo y localización de la curva.

La columna vertebral tiene dos momentos clave que son: los periodos de crecimiento rápido de los primeros años y el de la adolescencia. En esta época puede aumentar la curva de forma rápida hasta el final del crecimiento o la maduración ósea, aquí ya la deformidad se estabiliza. No todas las curvas progresan, cuanto mayor es la curva y más joven es el niño, más posibilidades hay de que progrese.

La deformidad puede afectar a cualquier zona de la columna, pero la más frecuente es a nivel torácica. Todas las curvaturas tienen una “curva compensatoria “por arriba y por abajo de la curva principal; su función es mantener el equilibrio.

La exploración es fundamental para descartar otras patologías y confirmar que la escoliosis es idiopática. Lo más frecuente es que los niños no refieran dolor, y a veces son los padres los que aprecian la deformidad y es cuando acuden al pediatra, que al realizar la exploración, observa asimetrías a nivel de hombros, crestas iliacas. Con el test de Adams ve el abultamiento en la espalda (al flexionar el tronco hacia delante, con los brazos colgando, se aprecia un abultamiento o giba), y por ultimo hace la medición de los grados con un escoliometro. Se confirma con una rx de columna completa en donde se miden los grados y la madurez ósea.

 En cuanto al tratamiento depende:

La edad del niño

Lo que le queda por crecer

El ángulo y el tipo de curva

Lo principal es que acabe el crecimiento, que la magnitud de la curva no afecte a la actividad diaria del niño y que no sea progresiva. Los controles deben ser periódicos para ver la evolución.

Según los grados, la edad del paciente, y la maduración ósea, nos planteamos uno u otro tratamiento. En general las que miden menos de veinte grados, se realiza observación y seguimiento. La mayoría de las escoliosis pertenecen este grupo.

Para las curvas de más de venticinco grados, seguimiento y según la maduración ósea, necesitará corsé o solo observación. En caso de curvas graves, mayores de cincuenta hay que realizar cirugía para corregir la curva.

El corsé no corrige la deformidad, evita la progresión de la curva hasta que alcanza la madurez esquelética. Hay varios tipos de corsés, los más utilizados son los corsés de contacto con la piel, que no se ven con la ropa puesta; otros, son los corsés funcionales que se utilizan menos y son peor tolerados.

Actitud Escoliotica.-

Es muy frecuente, no hay deformidad de la columna ni rotación de las vértebras. Es solo una curvatura producida para mantener el equilibrio del cuerpo en una columna sana. Ocurre con las contracturas musculares por dolores de espalda, y con más frecuencia, en los niños con diferencia en la longitud de las extremidades (dismetrías) lo que sucede en 8 de cada 10 niños.

La curva desaparece al corregir la causa. En este último caso, al igualar la longitud de las extremidades con la colocación de un alza.

Para finalizar voy a referirme al tema tan controvertido de las mochilas, lo que está claro, es que si el peso de las mochilas, es superior al 15/20 % del peso corporal, está relacionado de forma clara con dolor de espalda, aunque no hay relación con las deformidades de la columna. Las mochilas tienen que ir bien colocadas, que se adapte bien a la espalda con apoyo lumbar y torácico con los tirantes acolchados y anchos, parte trasera también acolchada, que sea ligera y con el menor peso posible.

El peso de las mochilas siempre tiene que ser inferior al diez por ciento del peso corporal