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La frecuencia con la que los niños se caen y se golpean en la cabeza, apareciendo de forma frecuente “un chichón “, lleva a los padres a acudir a consulta de forma inmediata y/o al servicio de urgencias.  Es por ello, que voy a daros una serie de recomendaciones para tratar de aclarar cómo actuar y cuándo es necesario acudir a urgencias.

¿Qué hacemos cuando viene a la consulta? Evaluación.

Los pediatras al ver a un niño con un golpe en la cabeza nos planteamos, según la exploración clínica y otros datos del traumatismo, si necesitan ser valorados en el hospital, realizar alguna prueba de imagen – como Rx o TAC-, o solamente mantener en observación.

Según estos datos, evaluamos el riesgo de que pueda haber fractura, hematoma, contusión u otras lesiones intracraneales que nos harán sospechar si son traumatismos leves o graves.

Lo primero  es saber cómo seprodujo el traumatismo, la altura desde la que se cayó, cómo fue el impacto y el tiempo que pasó desde que se cayó. Todos estos datos son claves a la hora de evaluar los riesgos y gravedad del traumatismo.

Asimismo, necesitamos conocer detalles como la zona de la cabeza sobre la que fue el golpe; o si hay chichón (cefalohematoma) y en qué zona está localizado. Deciros además que el TCE es más o menos grave y tiene más riesgo de tener una complicación o lesión interna (como hematomas, fracturas… ), si el golpe es sobre los lados o parte posterior de la cabeza (parietal,  occipital). Los chichones en la frente suelen ser menos graves.

Otro punto a tener en cuenta es la edad de los niños. En los menores de dos años suelen revestir más gravedad,  no nos pueden explicar lo ocurrido, su evaluación es más difícil y pueden tener más riesgo de presentar una fractura craneal.

Por otro lado, es esencial preguntar al niño – si está consciente – o a los cuidadores para averiguar si el niño perdió el conocimiento tras la caída, si se acuerda de lo que le ocurrió, o está algo confuso, agitado o tiende a dormirse. Tenemos que conocer lo que le ocurre después del golpe:si ha vomitado sin parar, estaba adormilado, irritable, con llanto continuo, etc.

Con estos datos, una exploración general y la neurológica, evaluando el nivel de conciencia con la Escala de Coma de Glasgow adaptada a la edad del niño, podremos valorar la gravedad del traumatismo.

La radiografía de cráneo no es necesaria hacerla en un primer momento, solo en casos seleccionados, ya que no nos suele aportar muchos datos. En algunos casos estaría indicado un TAC.

 ¿Cuándo tendréis que acudir a urgencias? 

  • Si es un niño menor de 2 años.
  • Si el niño vomita tras el traumatismo de forma repetida.
  • Si estáafectado neurológicamente, adormilado, no responde, desorientado, irritabilidad continua, llanto intenso.
  • Herida abierta que sangra y puede necesitar puntos.
  • Tiene convulsiones o movimientos extraños.
  • Le sale sangre o líquido por la nariz o las orejas.
  • Tiene un chichón importante y no estálocalizado en la frente.
  • Pérdida de conciencia.
  • Hematoma alrededor de los ojos o hematoma retroauricular.
  • Caída desde más de un metro de altura.

En los casos en que el traumatismo es leve sin ningún síntoma acompañante, recomendamos poner frío local en el chichón y observar su evolución durante las primeras horas.

El traumatismo craneoencefálico se puede producir por una caída del cambiador o de la cuna en los lactantes; de la cama, bici, monopatín; o accidentes de ski, patinaje o automóvil.

Es por todo ello que no nos cansamos de insistir en lo importante que es tenerlos siempre vigilados y no dejar nunca solo a un bebé, aunque os parezca que no se mueve.  Además, todos los niños deben de llevar casco u otras medidas de protección necesarias en las actividades deportivas; y sillas de retención adecuadas a la edad en los desplazamientos en automóvil para prevenir los accidentes infantiles que son una causa frecuente de mortalidad.

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